
Inmunoterapia no es quimioterapia: por qué funcionan de forma distinta
Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, uno de los primeros temores suele estar asociado al tratamiento. Muchas veces se asume que todas las terapias funcionan igual o que provocan los mismos efectos secundarios. Sin embargo, la inmunoterapia y la quimioterapia son tratamientos muy diferentes.
¿Cómo actúa la quimioterapia?
La quimioterapia utiliza medicamentos que atacan células que se dividen rápidamente. Este mecanismo permite destruir células cancerígenas, pero también puede afectar células sanas como las del cabello, la médula ósea o el sistema digestivo. Por esta razón, algunos efectos secundarios son frecuentes y conocidos.
A pesar de ello, la quimioterapia sigue siendo una herramienta fundamental y muy eficaz en muchos tipos de cáncer.
¿Qué hace diferente a la inmunoterapia?
La inmunoterapia no actúa directamente sobre el tumor. Su objetivo es estimular o desbloquear la respuesta del sistema inmune para que sea el propio organismo el que reconozca y ataque las células cancerígenas.
En lugar de destruir células de forma indiscriminada, la inmunoterapia busca que las defensas naturales del cuerpo vuelvan a identificar al cáncer como una amenaza.
Diferencias clave entre inmunoterapia y quimioterapia
- La quimioterapia actúa directamente sobre las células tumorales.
- La inmunoterapia actúa sobre el sistema inmune.
- Los efectos secundarios pueden ser diferentes en tipo e intensidad.
- No todos los pacientes son candidatos a inmunoterapia.
¿Por qué no todos los pacientes reciben inmunoterapia?
La respuesta a la inmunoterapia depende de múltiples factores, como el tipo de cáncer, las características moleculares del tumor y el estado general del sistema inmune del paciente. Por ello, la evaluación médica personalizada es esencial para definir el mejor tratamiento en cada caso.
Tomar decisiones informadas
Entender cómo funcionan los distintos tratamientos permite reducir miedos, expectativas irreales y confusión. La información clara y el acompañamiento médico ayudan al paciente a participar activamente en su proceso de tratamiento.
La inmunoterapia no reemplaza a la quimioterapia en todos los casos, pero representa un enfoque distinto y complementario. Ambas terapias cumplen un rol importante dentro de la oncología moderna, y su correcta indicación puede marcar una diferencia significativa en los resultados.
